202. Productividad es también tener un porqué cada mañana

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quiero traerte un par de ideas que me han gustado mucho del libro que acabo de cargarme que se llama, empieza con el porqué, de Simon Sinek y que pretende contestar a dos preguntas básicas:

1ª ¿tienes un porqué para levantarte cada mañana?,

y otra cosa más y no exenta de importancia

Vale ya eres capaz de levantarte cada mañana, pero ahora 

2º ¿eres soñador o eres hacedor?. 

El primero, el soñador, el idealista necesitas para cumplir tus sueños hacedores, y 2º el hacedor aunque sueñe a veces, si es hacedor, es hacedor, no hay otra, con lo que no será capaz de realizar sueños, aunque sueñe a veces, porque insiste en hacer y hacer. 

Menudo follón….

Comenzamos.

Tienes un porqué cada mañana

Tener un porqué que te impulse a levantarte cada mañana, es casi como tener un tesoro. 

Aparecen conceptos aquí como motivación, finalidad, causa mayor, o algunos más elevados y más profundos del tipo shimei, ikigai…

En definitiva, y aterrizando todo algo más, huyendo de conceptualizaciones y teorizaciones, en temas de productividad, que es el tema que a nosotros nos interesa, debes saber que tener un porqué potente es fundamental. 

El tener un porqué no solo es ideal, porque te da sentido a todo, es que además es necesario.

¿Por qué es necesario tener un porqué?

Pues porque a poco que te pongas a trabajar con personas, con empresas, con otros seres humanos y aparezcan relaciones, plazos, dinero, inherentemente SURGIRÁN LAS DIFICULTADES.

Uno que no te paga.

Otro que solo busca el éxito utilizándote.

Malos entendidos en los contratos que no quedaron claros por culpa seguramente del otro….

O el es que no me escucha….

Pero al final, tanta casuística como se te ocurra, serán dificultades, problemas o incluso podríamos definirlos de otra manera que ahora te diré, que lo de problema no acaba de encajarme y además en el cole de mis niños dicen que cuando haya problemas, aunque se hayan inflado a puñetazos, “se han puesto la cara como un niño que come moras”,  debemos de llamarlo conflicto. 

Bueno que desterramos problema. En eso supongo que todos coincidemos.

En cualquier caso, las dificultades van a llegar seas empleado, autonomo, ceo, y lo que nos reportan estas tensiones, es estar preparados para otras más grandes que vendrán. 

El otro día yo tuve algo de tensión con un proyecto que estoy realizando en el que intervienen 10 personas. 

Un grupo pequeño, asumible. 

Aparecieron malos entendidos….

Da igual el culpable, o incluso es un concepto este también a desterrar, el caso es que surigieron tensiones.

Bien, si con un grupo de 10 personas, no tienes unas buenas tragaderas, unas buenas habilidades sociales, si no logras desconectar y eso te desgasta…

¿cómo vas a lograr enfrentarte luego a proyectos que se repitan otra vez de 10 personas de nuevo (si trabajas con ellos normalmente), o de 100 o de 1000 personas, si es que regentas luego operaciones mayores?

Por lo que el término del que te hablaba, y que puedes traer a colación ahora es el de RETO, en vez de problema. 

Míralo todo a partir de ahora como retos. 

Empieza a no buscar culpables, y a validar otro tipo de cuestiones que si están en tu mano.

Trabajar, probar, actuar, hacer, Afrontar problemas con clientes, impulsar proyectos, es lo que te hace ganar aptitudes con p, y generar actitud con c, para luchar, para seguir adelante, aún a pesar de que surjan, problemas, que diga, retos. 

Es aptitud, es actitud, es identificar bien claro, que es lo que te motiva a tí a levantarte. 

Ponerle nombre es muy potente. 

Porque solo identificando tu porqué podrás persistir reto tras reto. 

Con esta idea contestamos a la primera pregunta o te doy un marco de referencia para el ¿tienes un motivo para levantarte cada mañana?

Puede que haya mucho aquí de soñador, de esa capa más idealizada de lo que quieres conseguir, pero es necesario. 

Pero no todo son sueños en este mundo, hay créditos que pagar y demás… de hecho algunos no quieren soñar, y si ganar dinero sin más, en ese cobijarse bajo el “es que yo no soy tan profundo”. 

Así que daría paso a la otra pregunta. 

¿eres hacedor o eres soñador? Esto calma tu duda del porqué

Soñar está muy bien, pero hay que ser humilde con aquello en lo que somos buenos, si eres un gran técnico, un gran profesional del marketing, un buen contable, soñar está bien, pero debemos intentar no ser hombres orquesta. 

El hombre orquesta es esa persona que hay por el centro de granada, y de cualquier otra ciudad, o habrás visto seguro alguna vez. 

Toca la armónica, la flauta, el tambor, que se yo la de instrumentos que lleva, pero aquello suena, FATAL PERO HACE RUIDO, sin ritmo, sin armonía, no sabes si es flauta o armónica porque total, solo hay cierto ritmillo, cierto entretenimiento….

Y está bien, al principio hacerlo todo tú, tratar de arrancarlo con lo que dispones, pero para sueños más elevados, para hacer grandes cosas, o delegas, o creces, o tiras de hacedores, o no podrás subir muy alto.

Y sonarás, pero no hay como:

“Dedicarte al instrumento en el que eres bueno.”

Y cómo llegas a conocer esto, ahora que tanta dispersión hay, con tanto conocimiento del que disponemos al alcance de un simple clic, o de una simple 4b

Pues no es fácil. Y más complicado lo tienen las generaciones que vienen tras la mía.

Pero se me ocurre que te pongas a hacer, que seas hacedor, y ya si luego quieres combinarlo con el soñador…. irás conociendo en qué estás cómodo.

Esta tu porqué alineado con tus sueños

Reto, sueño, hacer, motivación…. no te rayes mucho, no te comas la cabeza, haz cosas, y además si de las cosas que haces evitas muchas porque son problemas, igual es hora de verlos como retos, e ir precisamente a hacer aquello que más temes.

Me despido con una frase de la mama de Gates, que vi en el documental de Netflix hablando de lo soñador que ha sido Bill Gates. 

Cada uno de nosotros debe empezar con el desarrollo de su propia definición de éxito.

Y cuando tengamos estas expectativas de nosotros mismos, es más probable que estemos a la altura. 

En última instancia no es lo que obtienes, ni lo que das, es en lo que te conviertes.

____

Aclárate con el porqué

Así que cuando lleguen problemas, retos, marrones, avances en la dirección de tu definición de éxito, piensa que te estás convirtiendo en aquello que te hace levantarte cada mañana

A mi me encanta ayudar, motivar, aterrizar las ideas 3d en proyectos, en fases, en tareas dentro de una aplicación 2d. Para mi éxito es darte eso, la conversión de tus sueños en 3d a una aplicación de tareas en 2d.

Hacedor, soñador… ¿hay diferencia realmente?

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