201. Productividad es también decir adiós adecuadamente

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Hay expresiones que se transmiten de generación en generación, y seguro que has escuchado.

Expresiones que van quedando grabadas poco a poco, como gota que forja estalactitas en una cueva…

Como cuando un pa/madre le dice a su hijo/a:

.- si copias en los exámenes, el único que se engaña eres tú. 

Debo reconocerte que esto yo de niño no lo entendía (y casi que ni ahora).

Y son frases que a menudo digo a mis hijos.

Bueno.

Hablemos de cosas que dicen otros.

Cuando operas en bolsa, los más expertos te dicen, te recomiendan tener un plan de entrada y un plan de salida.

Al operar en bolsa, si has probado, las emociones te impiden tener la cabeza fría, mayormente porque tu pasta está en juego, pero esto nubla tu sentido, y en vez de tener un plan actuas sin pensar, joder joder que sube, que sube, y vendes, con pocos beneficios.

Joder joder que hostia está pegando la bolsa, y no vendes, a la espera de de recuperarte.

Cuando vengan mal dadas no serás capaz de vender acciones en pérdidas.

Y cuando vengan bien dadas, no dejarás correr los beneficios, y venderás la posición muy rápido.

Ambas decisiones son incorrectas, movidas por el calor, por la emoción, por el vil metal, y te impiden actuar de forma correcta y objetiva.

Si alguna vez has invertido, sabrás de lo que te hablo. 

Pues de niños, de adultos, nos mentimos.

Actuamos movidos por las emociones, y luego justificamos con la razón, pero siempre en ese orden.

Y lo que yo te propongo es hacerlo al reves.

1º traes a tu ecuación la razón, que puedes trazarla con un plan, por escrito, al margen de emociones.

2º y después, sigues tu plan, al margen de las emociones que las tendras, pero teniendo a buen recaudo tu plan, ejecutando este en automático cuando sea necesario, sin calores, sin frios, de forma robótica.

Este fin de semana he leído un libro interesante de Seth Godin llamado DIP.

Corto, pero buenisimooooo.

Su traducción: el bache, el abismo o algo similar. 

Ya sabes que mi inglés es nulo, pero por el contexto la traducción igual no es muy afortunada.

En cualquier caso, profundiza en la idea de la que te vengo hablando, mentir, tener un plan, y el orden de como hacemos las cosas, y que tenemos que invertir. 1º emociones y 2º justificar por razones. 

Una de las ideas del libro trata sobre la resistencia que tenemos a “cerrar” un negocio, aún siendo lo más conveniente, o incluso algun proyecto en el que igual tenías planeado ejecutarlo durante 6 meses pongamos por caso, y llevas igual 2 años, y sigues erre que erre…

Productividad es también… Plan de entrada y salida

Hubo algo que me encantó, y que me resonó de mi época de experimentos bursátiles, que habla más o menos de los mismo que te comentaba arriba, cuando hagas algo en relación con el emprendimiento, ten un plan de entrada y otro de salida.

Esto aplica también a ese proyecto enquistado, en el que persiste, e igual no está dando el retorno esperado.

Así cuando llegue el momento de salir, o el momento de dejar correr los beneficios lo sabrás, y no tomarás decisiones en caliente.

No pesistas, no insistas en el bache, en el abismo, y ten la valentía de salir cuando llegue el momento.

Escoger el momento adecuado es vital. 

Siguiendo un poco con la idea de la bolsa, hay un punto llamado breakeven que determina a partir de qué momento tu proyecto ya no da perdidas, es decir, tu inversión arranca desde este punto con el retorno, con el beneficio.

Así llegado este punto, lo ideal es dejar correr los beneficios.

En sentido contrario, no sé si tiene un punto similar a perdidas, supongo que no, pero hay algo que se llaman stop, que hace que a partir de una perdidas asumibles, bien gestionadas en cuanto a tu riesgo, la misma se venda de forma automática.

Y esto es justo un plan, por arriba, hasta donde llegaré, y por abajo, igual.

Objetivizar todo esto es básico. 

Todo esto en realidad trata de autoconocimiento, y en bolsa, en los negocios, en productividad, en todo, tener un plan es básico.

Decidir en frío y no en caliente, es interesante.

Mejor con un plan. 

Productividad es también decidir qué hacer ante el bache

Así cuando aparezca ese bache, hayas hecho tu planificación fría, hay que aceptar y dejar ir, recoger velas, recoger la tienda de campaña, que el fin de semana ha terminado.

La tozudez, la perseverancia, ser contumaz está bien, ser cabezon incluso como un servidor, pero igual te lleva a mantener situaciones que tienden al absurdo, al ridículo, o a que te estén costando la pasta por puro coste de oportunidad.

Ese persistir, igual dedicado a otra cosa, te da más retorno, y no digo pago dinerario, que también, porque hay otros pagos que no tienen que ver con el simbolo euro, o dolar, tan escondidos en tus teclas del ordenador, y que reconfortan más aún, o darán más retorno a largo plazo. 

E igual te estás preguntando

.- ¿pero donde fijo esos límites en mi plan?. Esto ya te toca a ti determinarlo, fijarlo en tu plan.

Es complicado decidir, muy complicado, pero cuando el muro se hace realmente alto, lo sabrás.

Lo anterior es complicado, complejo, cuesta superarlo pero ya no de forma relativa, sino fuera de lo razonable.

Pero a su vez es doloroso: será bajar la persiana, recoger tu tienda de campaña, y tu ego se verá zarandeado. 

Y complicación, dolor, escuecen, pero mejor cumplir un plan aunque sea de recoger velas, volver a puertas, y tener energía, moral, disposición a plantear el siguiente, que terminar arruinado, sin moral, literalmente hundido en inseguridades y miedos, y que ya no te queden ganas de más, o te encuentres en tu vida navegando en no se que mar, a la deriva, dando vueltas en círculo…

Para finalizar, me gustaría trasladarte algunas preguntas

¿planificas por escrito tus proyectos, tus emprendimientos, tu prepara una oposición, o acometer el deporte en un gimnasio?

¿sabes determinar cuantas veces te has equivocado en base a un plan o no había plan alguno?

Aprovechar ideas bursátiles, no mentirte a ti mismo, ni a los demás puede marcar la diferencia.

A partir de ahora, ten un plan, de entrada y de salida. 

Mejor por escrito.

Recogido en una lista.

Y opéralo como si fueras un robot, o un marinero.

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