199. Planes de futuro: tomar pasteles para perder peso

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Los pasteles y su importancia para perder peso.

Lo importante que es leer entre líneas, determinar si te gusta el azúcar a rabiar, la comida basura, y algo que igual no has caído en la cuenta, y tiene mucho que ver con el futuro.

Viajaremos hoy rápido, en un episodio corto, pero cargado de motivos.

En los “tiempos muertos” de los papás que acompañan a sus hijos al fútbol, en los entrenos, en las concentraciones, en los partidos, una mamá toma pasteles.

Muchos pasteles.

Siempre está con bollería, con papas, con cocacolas.

Y debo reconocer, que cuando la espera es larga, cuando hace frío, cuando sabes que igual podrías estar haciendo otra cosa más productiva, o calentito en casa, el hambre aparece.

Dan ganas de pillar patatas fritas, aceitosas, ricas, con sabores, o cocacolas, incluso helados aunque estés helado, y otras “marranadas” similares.

El poder de la comida basura.

¿cómo luchar contra esto?

Cambiando tus hábitos, y tus motivos.

Leí esto de la persona que más admiro en temas de hábitos, James Clear.

Cuando haces un plan, para perder peso, escribir un libro o aprender un idioma, en realidad estás haciendo planes para tu yo futuro.

Y cuando imaginas cómo quieres que sea tu vida, es fácil ver el valor de tomar medidas con beneficios a largo plazo.

Mis medidas, resistirme, oponerme a comer en cada entreno, en cada partido, en cada concentración algo dulce, renunciar a esa recompensa inmediata en forma de pastelería, es mi objetivo, mi plan.

¿me gusta lo dulce?

Claro. Me encantannnn.

Pero el beneficio a largo plazo de no tomarlos es tan grande, sacrifico un pelotazo de azúcar hoy (que es magnífico como el cuerpo disfruta con esto), por salud para mañana.

Encontrar tus motivos es importante, y sobre todo, si piensas en términos de quién quieres ser en un futuro, como dice Clear.

A mi me gustaría poder agacharme a jugar con mis hijos muchos muchos años, y también los pasteles.

Los tomo igual, no puedes ser un negacionista, pero igual una vez a la semana, o al mes, y agrego el deporte.

Ese agacharse con mis hijos es un motivo intrínseco, de larga duración, de altísima recompensa.

Trasladable incluso a mis nietos si algún día los tengo.

Mi entreno, mi partido, es ganar cada día a la tentación del dichoso pastel, del pelotazo de azúcar.

¿te animas tú igual que yo, a este entreno de negación dulce?

Es imporatnte conocer formas de SER y HACER planes para tu yo del futuro.

Sin Delorian, pero como Macflai.

Porque el futuro importa, y tu presente también.

E igual algún día tienes nietos…

¿has encontrado tus verdaderos motivos?

En resumen, para llevar:

Los hábitos, son cuestiones que determinan nuestra vida a futuro.

Te dejo una imagen de nuestro día a día, sacado de un perfil de instagram en el que puedes ver el día a día de una persona.

Y como en periodos más largos, el punto a, con respecto al b, esta mucho más alto, hay más logro, más resultados.

Y si es el que buscas poder echarte al suelo a trabajar con tus hijos, con tus nietos, habrá valido la pena.

Tener un cuerpo saludable, permite hacer trabajos intelectuales/físicos igualmente saludables.

Si has llegado hasta aquí, déjalo todo, y busca tus motivos, los de verdad.

Es un tiempo invertido, de los de más alto impacto en tu vida presente y futura.

¡Seguimos!

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