143. GTD y el poder del ahora. Miedo + adivinar el futuro = caos

143. GTD y el poder del ahora. Has conseguido tener un sistema de unos pocos de proyectos y tareas al principio, a convertirse a los pocos meses en un conglomerado, en un tinglado inmanejable. Te cuento ...

Compartir esta publicación

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on email

GTD y el poder del ahora

Comenzamos otra nueva temporada, episodio número 143, más de 140 semanas contigo aportando mis aprendizajes en relación con la productividad, con GTD, con el mono loco que llevamos dentro y nos nos deja parar. 

Confío en seguir teniendo este empuje, estás ganas, durante al menos otros 150 programas más. 

Nueva temporada similar a la de Enero

De hecho en estos días ya he escuchado los típicos propósitos para comenzar en septiembre, que si el manido “me apunto al gimnasio”, que si el inglés, que si me apunto a clases de…. 

Siempre estamos a vueltas con lo mismo. Y es justo de esas vueltas, ese caer y ese levantarnos de lo que constituyen los hábitos de lo que te quiero hablar hoy. 

Hábitos de efectividad, de productividad, de realizar las tareas, de organizar tu agenda, de organizarte tu, tu vida al fin y al cabo. 

Este verano leía por 2ª vez el libro “El poder del Ahora”, de Eckhart Tolle. Y sin ánimo de profundizar demasiado en temas de crecimiento personal, te voy a contar mi opinión de una posible causa del porqué que GTD no funciona y por qué te caes de la tabla, no logras implantarlo con éxito.

Proyectos laborales que crecen sin parar.

Los proyectos que nos planteamos en un sentido laboral, profesional, igual que los que tienen un sentido más amigable, más lúdico, pero no por ellos menos importantes, ese apuntarse al gimnasio, a inglés, del que poca gente logra incorporar a su vida, ser constantes, ¿por qué no somos capaces de mantenerlos, de ser constantes, de perseverar, aún sabiendo que son buenos para nosotros? 

Y te lo preguntas año tras año, de manera recurrente, ¿por qué no logró implantar este hábito?, ¿por qué no soy constante con esta tarea?, ¿por qué y por qué….? 

No puede ser tan difícil. 

Todo es cuestión de hábitos. 

El inglés, el gimnasio, tu sistema de productividad-efectividad personal. Por lo que para lograr aprender cualquier disciplina el kit de la cuestión no es complicado. Logrando mantener los hábitos lograre los resultados deseados. 

Con nuestro sistema de gestión, de productividad, de efectividad, nos ocurre lo mismo. Debemos trabajar los hábitos.

Son muchos los que tras probar herramientas y metodologías de toda índole, acaban probando también GTD.

Y si te ocurre cómo me ha ocurrido a mí, y a mucha gente con la que he charlado sobre el tema en los últimos meses, con GTD tienes un subidón inicial del que crees que lo controlas todo.

Organizándote con GTD al principio.

Te creas tus áreas de responsabilidad. Que bien, ya las tengo, son 3, 5 o 7.

Te creas tus proyectos dentro de estas áreas. Que bien, tengo como dice el Manual aproximadamente unos 20 proyectos o los que sean.

Y ya después tareas o acciones a realizar de estos proyectos o no vinculados a proyectos, unos 100, como dice la teoría….

Pero van pasando los meses, vas capturando cada vez más, vas utilizando más cada vez ese radar que llevamos puesto de serie, y cada vez tienes más aprendizajes, más formaciones, más cosas que probar, más tareas y proyectos, objetivos, por hacer.

Y de 5 o 7 áreas de responsabilidad, subes a casi 20.

De 20 proyectos vivos que tenías, ahora tienes el doble, el triple, no paran de crecer y ya no sabes si ponerlos en esta semana no, en algún día tal vez, si borrarlos, si ponerlos ocultos, si echarlos a evernote, a la nube, o a un cajón de tu mesa para no verlos durante unos días….

De unas 100 próximas acciones a realizar que tenías todas organizaditas en sus respectivos contextos, ahora puede que te acerques a 1000.

Y ahora si que no sabes ni siquiera qué consulta hacer para saber qué es lo más correcto de lo que puedo hacer aquí y ahora.

Tienes un tinglado con GTD improductivo.

Sentadas estas bases, te has configurado un “sistema de organización” (recalcó en tónito de sistema, va entrecomillado) y sistema personal de organización, se supone que profesional, y lo que tienes es un tinglado del que no sabes ni cómo tu mismo salir, ni cómo gestionarlo, si lo que te falta es que debes trabajar más horas, si lo que te falta es delegar más, si lo que te falta es otra aplicación que te permita añadir más etiquetas, más contextos.

Te planteas es que esta herramienta que uso “mete ruido”, no me permite enfocarme, es que no me avisa, está carente de esta funcionalidad o aquella, o es que no tiene contextos geolocalizados para cuando llegue a casa, a la oficina, cuando voy en itinerancia, me recuerde justo que tengo que hacer allí.

Por ejemplo he llegado a casa, tenía que llamar al fontanero, y se me ha pasado. Si el sistema me hubiera avisado.

Menudos tinglados de cabeza nos hacemos solos.

Por tanto idea primera. No somos capaces de organizarnos por falta de hábito, o exceso del mismo.

GTD y el poder del ahora.

Te decía igualmente que he leído el libro del poder del ahora.

Me lo regaló un gran amigo mío. Y la primera vez que lo leí, dije, no está mal. Lo cerre, a la estantería y como otro de tantos que lees en tu vida, retienes unas cuantas ideas, y jamás vuelves a saber de él. 

Pero mi estrés en este mes antes de las vacaciones estaba REPUNTANDO, por llamarlo con cariño.

Así que decidí releerlo este verano, en una lectura más tranquila, sin distracciones, sin tecnología, en un parón total de más de 15 días que he realizado, y me ha resultado muy ILUMINADOR.

Del mismo, te quiero resaltar dos ideas tras la lectura de un par de trozos del mismo que señale para compartir contigo.

Ideas estas que quiero trasladarte desde la mayor de las humildades, por si te pueden ayudar en ese querer hacer tanto, que quieras llegar a tantos OBJETIVOS, proyectos, y acciones, que al final hacen de tu sistema productivo, algo absolutamente improductivo.

La primera de mis reflexiones sería:

Sobre el miedo.

Dice Tolle en su libro hablando sobre el miedo que: 

Puede adoptar diversas formas: desazón, preocupación, ansiedad, nervios, tensión, temor, fobia, etc. El miedo psicológico del que hablamos se refiere a algo que podría ocurrir, no a algo que ya está ocurriendo. Esto genera una brecha de ansiedad.

Al menos a mi me ocurre que creo que muchas cosas de las que quiero hacer, tienen como principal motivador el miedo.

El estado de inseguridad que podemos tener en el trabajo, en tu empresa, provoca en tí, que quieras gracias al paso de la captura de GTD, o peor, si no lo capturas a que siempre esté rumiándote la cabeza, que quieras hacer y conocer cada vez más cosas a poco que tengas un poco de iniciativa, seas inquieto, ambicioso, quieras ser un profesional más completo.

Sistema inmanejable en GTD o en el que elijas.

Y se presentan tantas cosas por hacer cuando abres tu radar, que obviamente, tu sistema de productividad, del que estás cogiendo el hábito de capturar…. empieza a caerse por si sólo por lo inmanejable del mismo.

Podría profundizar sobre esto, pero si has probado GTD, o cualquier otro método de listas, ya sabes de lo que te habló. 

Y pierdes la motivación, pierdes el hábito porque es inmanejable todo lo que tienes por hacer, empiezas a perder la confianza en el mismo

Así tu confianza, tu sistema de productividad, y tu hábito se van por el desagüe. 

La segunda reflexión, que puede ir literalmente contra tu sistema de organización, y nuevamente desde la mayor de las humildades, insistimos en convertirnos en adivinos en busca de una seguridad que no es posible.

El futuro, tengo que controlar mi futuro.

Utilizar un método de productividad, para definir tus objetivos, tus propósitos, tu visión, está muy bien, pero debe balancearse, debe perseguirse con relativa calma, con relativización en cuanto a que el futuro no puede controlarse, ni tus objetivos, ni tu propósito debe estar cumplido en tantos meses o años.

Las fechas limite son peligrosas, y más intentar adivinarlas a futuro. 

Todo es más un camino, es más un disfrutar, que ponerle fechas de caducidad.

Y claro que debes fijar fechas, escenarios, margenes para cumplir las cosas, pero de ahí, a que se convierta en obsesión, lo que hace es restar más que sumar a tu manera de vivir. 

Dice Tolle, hablando de ese disfrute en hacer las cosas, estando presente, estando enfocado en el ahora que:

Ya no dependes del futuro para conseguir la satisfacción o la realización: no buscas en él la salvación. Por lo tanto, no te apegas a los resultados. Ni el éxito ni el fracaso pueden cambiar el estado de tu Ser interno. Has encontrado la vida subyacente en tu situación de vida. 

….

… Ya no tendrás expectativas ilusorias de que algo o alguien del futuro va a salvarte o hacerte feliz.

Dificultades laborales hoy en día.

Lógicamente que tal y como están las cosas a nivel laboral, debes hacerte cada día mejor profesional, más preparado, más aptitudes, con p, y más actitudes con c, para así cuando vengan mal dadas ya veremos, pero que no te pille sin preparar. 

No podemos esperar que nuestras organizaciones nos formen.

No podemos esperar a el próximo año empiezo con mi formación en….

Pero de no poder esperar, a intentar adelantarte al futuro, dista mucha distancia. 

Y estas dos reflexiones, ese miedo, ese querer controlar el futuro, esa identificación a cuestiones que hicimos en el pasado, pueden provocar que tengas verdadera ansiedad con lo que realmente puedes hacer como potencialidades, con lo que realmente haces cada día. 

Así una preocupación que tienes, que tú mismo la vas alimentando, cómo es hacer y hacer cada día más cosas, no sirve a ningún propósito útil. Te ves alimentando una bola que no para de crecer.

Estas reflexiones y otras más, son las que llevo a mi revisión semanal cada domingo, y espero que puntos de vista como el que te cuento hoy, te hagan ver que no hay que capturarlo todo, que el futuro no lo puedes controlar, y que los miedos son inherentes a las personas. 

Pero el miedo hay que relativizarlo. 

Mientras yo esté en esta habitación disfrutando de la grabación de un podcast, puede haber algo de miedo al rechazo, a que te critiquen, a que no gusten mis contenidos…. pero mientras no haya un león encerrado aquí conmigo que me pueda morder, los miedos los alimentamos nosotros, y no deben convertirse en una pesada carga.  

Combinaciones como propósito, motivación, meditación, vivir, estar presente … pueden hacernos personas más centradas, más alegres, que es nuestro verdadero estado natural. 

Ocurre que estás haciendo deporte, y no paras de pensar en el trabajo. 

Estás en el trabajo, y no paras de pensar, en los problemas de casa.

Y así una espiral que no tiene fin.

Mono loco total. 

Lo que si que no debe ocurrir, es que por querer abarcar mucho, descuides áreas de responsabilidad IMPORTANTÍSIMAS como pueden ser salud, familia, relaciones sociales, tu red de amigos…. y te lo dice alguien que ha descuidado esas áreas, y estoy intentando volver a recuperarlos. 

Puedes recordar esto, el cómo te organizas cada día, COMO VIVES, puede ser una especie de hoja de ruta, no un plan perfecto de todo lo que debe hacer, y estás haciendo.

Es una especie de mapa del tesoro, de una brújula que te marca el camino.

Su hoja de ruta es un prototipo que a mi me ha dado GTD, que está destinado a cambiar a medida que aprendes más, y aprendiendo otras competencias, parándote a descansar, meditando, viviendo, analizando qué te motiva a ti realmente, que te ilumina los ojos cuando lo haces, pues se te brinda esa flexibilidad, y cada día una nueva oportunidad.

Vas pivotando conforme vas viendo que suma y acercándote a lo que cuenta, y te apartas de lo que resta, y de lo que no cuenta.

Nos escuchamos el próximo viernes, si el resto de mis responsabilidades importantes me lo permiten. 

Seguimos. 

Más post

Cerrar menú
×
×

Carrito

Acceso

Introduce tu Nombre de usuario y contraseña para tener acceso al contenido.