140. Penicilina de Fleming para tu productividad, para GTD

Penicilina de Fleming para tu productividad, como con una metáfora como la de la penicilina, podemos a través de la observación, aprender muchísimo. Preguntas que debes hacerte previas a trabajar la productividad, 1º lo 1º

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Penicilina de Fleming para tu productividad, para GTD

Trataremos hoy sobre cómo los descuidos, ser desordenados, pueden llevarte a conclusiones importantísimas.

Esto le paso a un científico, hace ahora casi 92 años.

Hablaremos de la importancia de tener un método de productividad, uno que a ti te sirva, y su estrecha relación con conocer bien cómo y quién eres en realidad. ¿qué es lo que persigues al querer ser más productivo?

Habrá preguntas jodidas, incómodas, que deberás de hacerte, si no lo has hecho ya, o si ves que cada vez tienes más y más trabajo, y no llegas a hacerlo todo.

¿Siempre tienes esa sensación de no tener todo bien atado?

Viven a nuestro alrededor.

Seguro que conoces a alguien desordenado.

Son algo caóticos, y puedes escuchar de ellos frases como:

.- “no toques mis cosas, no las ordenes … que luego no encuentro nada”

 

Y este desorden ha estado presente hasta en científicos.

Te cuento.

Resulta que de quien te voy a hablar, nuestro protagonista científico, se ausentó de casa para ir de vacaciones, un par de semanas con su familia, y dejó en su laboratorio unas placas de petri con unos cultivos de BACTERIAS Staphylococcus.

Algo normal, al ser desordenado.

Al llegar de ese merecido descanso, y mirar esas placas, notó que estaban LLENAS DE MOHO, contaminadas por un hongo, por lo que debía tirar esas placas, ya no servían para sus experimentos.

Pero mirando un poco más, observó algo EXTRAÑO, en una de ellas.

Las colonias de bacterias Staphylococcus que se encontraban alrededor del hongo habían sido destruidas, mientras las colonias a más distancia del hongo estaban en buenas condiciones, “vivas y coleando”.

Solo con habilidades de observación y razonamiento, nuestro científico desordenado, descubrió que el hongo Penicillium, producía una sustancia anti-bacterias que conocemos hoy como penicilina.

“Las mata bien muertas” (pensaría él)

Efectivamente hablamos de Alexander Fleming y su descubrimiento casual de la penicilina.

Y hablando de colonias de bacterias, de contaminación, de excesos, DE SATURACIÓN.

Exceso de saturación, de interrupción

En nuestro día a día, es eso justo lo que tenemos:

.- colonias de asuntos que despachar…

.- reuniones a las que acudir (otra mássss???)…

.- proyectos que debemos procesar…

.- tareas a priorizar…

.- agendas a gestionar…

.- formaciones a realizar…

.- mono-loco de todos los colores,

Y lo peor de todo, es que ese mono, que no para en ninguna rama, salta de una a otra como poseido, no viene solo, trae a toda la manada de monos locos, y todos saltan en tu árbol.

Estamos absolutamente saturados.

Y en estos asuntos, aplicar “penicilina” a toda tu colonia de asuntos por hacer, podría venirnos genial.

¿Te imaginas que pudieras tener algo para poder centrarte en lo verdaderamente importante, y dejar en las zonas más alejadas de tu vida, aquello que no te sirve.?

Aplicando este símil, podríamos evitar contaminaciones de cosas que no nos interesan, o no van alineados con nuestros propósitos, aunque vengan disfrazados, o con apariencias de que si son útiles.

Y es el combo (la unión) del control de tareas, más el foco en tu camino, lo que te dará estabilidad, te aportará equilibrio, lo que te hará que te vayas de vacaciones con tranquilidad.

Ambos deben ir juntos.

Necesariamente.

Si falta foco, harás de más.

Si falta control, igual haces de menos.

Hay que hacer lo justo.

Para aquellos que están cansados de tantas bacterias, del mono-loco, y quieren gestionar de una vez por todas sus asuntos sin intromisiones, sin staphylococcus, creo que lo ideal para esto es un método.

Uno que a ti te funcione.

Es con observación, con razonamiento, con revisiones cada semana, en definitiva, con un método probado (científico), como lograrás encontrar el equilibrio, el combo del que te hablo.

Pero, ¿ qué ocurre en aquellos que se acercan a un método de productividad, con mayor o menor rigor, han probado, y no les ha funcionado, se caen de la tabla, no logran coger el hábito, no tienen continuidad y acaban dejándolo?

Igual has comenzado con una simple de tareas….

O igual incluso algo más sofisticado como aplicar el flujo del propio GTD que te marca una hoja de ruta para determinar si una tarea requiere acción y contestas que sí, y empiezas a etiquetarla, a procesarla etc….

¿y si hay algo PREVIO que no te planteas, que pasa desapercibido, para conseguir llegar a ser productivo?

¿Y si todo lo que haces no ha pasado un filtro previo?

Puede que incluso ya seas muy productivo, haces mucho, cada vez más…

…. pero siempre hay más y más trabajo por hacer, y más como además te formes en distintas disciplinas, y seas de aplicar el conocimiento a tu vida….

Te has parado a plantear esa pregunta, todo esto ¿para qué?

¿es realmente necesario?

¿está enfocado en conseguir algo realmente importante, para mi futuro, o es una manera de hacer y hacer porque necesito hacer y hacer, ya que en caso contrario, no me siento bien?

¿ese hacer desmedido, esa ambición sin control es monetaria?

Debo reconocerte que yo en estos días, de manera cada vez más recurrente me planteo el porqué de todo, para qué, tiene sentido, a dónde me llevará, si vislumbró el éxito en mis proyectos futuros, ¿me dará menos trabajo?, ¿es para ganar calidad de vida la causa por la que yo quiero hacer y hacer?….

¿Y si somos todos ya productivos en lo que queremos?

¿Y si ya ha pasado esa época de estar aparentando constantemente, de mostrar al mundo mi personaje de ficción, mi actor en una obra de teatro?

¿Y si mis expectativas desbordadas no son más que el viaje del héroe, con cada vez batallas más grandes que librar, con lo que cada vez vas más cansado….?

Es un poco como los héroes de las películas, como la criticada juego de tronos, la guerra no va a terminar nunca.

¿Y si soy en algo bueno, realmente bueno y con eso disfruto, y mi máximo error es no aplicar, no compartir, no vender incluso, eso en lo que yo soy bueno?

¿Y si mi deseo permanente es para que todos vean “es que yo lo valgo”?.

¿No será todo esto una falta de valoración tremenda, una inseguridad desbordada igual que el número de expectativas que tienes puestas en ti mismo?

¿Y si realmente no estas siendo tu, vives enajenado, intentas aparentar algo que realmente no eres?

¿Y si realmente no quieres ser un marketer, ni ceo, ni estar en RRSS, o hablar en público porque te incomoda, porque te asfixia?, ¿ y si eres más de distancias cortas, de trabajar uno a uno, y no hacer networking de los cojones…..?

Vive realmente como eres.

Ser consecuente, humilde, ser como eres, ofrecer realmente en lo que tu eres bueno, y no en modelos sociales impuestos, esto es realmente lo que te dará alas en tu productividad, la penicilina que necesitas.

Harás realmente lo que necesitas hacer.

Como decíamos antes.

La falta de foco te hará que hagas demasiado.

La falta de control, igual que no hagas todo lo necesario.

La productividad es diferente para todos.

Creo sinceramente que antes de hacer y hacer, o incluso de forma paralela, sólo haciendo y reflexionando podrás encontrar qué propósito tienes, si vas a B, o has llegado ya, o si ni siquiera quieres llegar a otro punto.

Si soy emocionalmente dependiente de otros, mi sentido del mérito y la seguridad provienen de la opinión que tú tienes de mí. Y esto es un gran problema.

Si no te caigo bien puede resultar catastrófico.

Si soy intelectualmente dependiente, cuento contigo para que pienses por mí y resuelvas los problemas de mi vida, estaré abocado al fracaso.

En definitiva, es hora de hacer, de pensar, de reflexionar, de volver a iterar, y hacerlo todo por ti mismo, e igual, haciéndolo, descubres que ya eres productivo, y lo que toca ahora es no hacer más el avestruz, pararte, detenerte, escucharte, como fase previa a tener un método productivo. El que sea.

Hazte más preguntas, como las varias que te he contado segundos atrás….

Planteate….

¿Es tiempo libre, es algo más de dinero, es algo más de tranquilidad para poder asegurar una buena educación a mi familia….. lo que en realidad tu persigues?

E igual si haces menos puedes estar más con la familia, y eso ya lo tienes sin trabajar más.

Igual si quieres algo más de dinero para asegurar la educación de tus hijos, igual solo tienes que darte de baja de servicios superfluos, y estar más con ellos y hacer los deberes juntos, y ahorrarte la academia a la que acuden para reforzar las mates.

Identificar lo que persigues, conocerte, esto es oro, para después saber, si estás siendo productivo, o mejor, efectivo.

Considero que hay métodos, libros, que pueden ayudarte un montón, el de Covey de los hábitos, es un pedazo de libro, el método de Allen es otro mounstruo, pero toda la productividad, todas las enseñanzas, todos esos hábitos, como tengas mono loco, como no sepas quién eres, cómo eres, y que persigues sirven de poco, porque no sabrás hacia donde tirar.

Donde esta el B al que debes llegar, si es que hay algún B…..,

Una capa que tal vez falte a todo esto es el autoconocimiento, en dos vertientes, a donde te diriges, y cómo eres tú, eres más tecnológico, te funciona más trabajar con agendas de toda la vida, eres más visual…. potenciando el como eres, qué herramientas te gusta usar, conociendote más… afinarás más el foco.

Luego el método hay tantos como quieras, alguno te servirá seguro, pero si no te haces esas preguntas de una manera tranquila, asocias el que tienes que hacer más y más para responder cosas que están más adentro de ti….. y se forma un lío monumental.

¿Estás inseguro en algo, estas reflexivo? tengo que hacer más.

¿Estás de bajón? Venga me pongo a trabajar ….

¿Te faltan respuestas?, tengo que estudiar más y más….

Y se mezclan cuestiones más existenciales, preguntas que tú debes hacerte y contestarte, o intentarlo al menos, con cosas más terrenales como es la productividad.

Y resulta que si no te haces estas preguntas, la rueda del Hamster, no sólo no para, sino que va a cien por hora, y el ratón, o sea tu, acabas dando vueltas, como loco, y no puedes salir por la fuerza centrífuga.

Por mucho kanban que pongas en tu tablero, en tu corcho de empresa, como no sepas a donde vas, será eso, un tablero, serás un hamster o el mismísimo Micky Mouse.

Es importante conocerte, aplicar penicilina antes a preguntas existenciales, a dudas más de fondo, y una vez planteadas, contestadas, o al menos, puestas negro sobre blanco, ya sí, comenzar a andar el camino de la productividad.

Incluso, hacer las dos cosas a la vez, para no quedarnos parados.

Muchas preguntas las que te he lanzado en este episodio, pero creo que muy sanas, es justo este pararnos a reflexionar lo que más falta hoy, y si mientras vas al trabajo, o caminas, vas escuchando este podcast, igual te han servido.

Para un poco y reflexiona. Deja los cacharros tecnológicos.

Vete a otra habitación en la que no estés normalmente trabajando. Imprime este post, y anota, contesta, trabaja sobre este asunto.

Creo sinceramente que puede venirte muy bien, como pasos previos al hacer como un loco.

¿en esos proyectos, en ese mono-loco, en esa inquietud permanente por salir de tu trabajo, por montar algo, por cambiarlo todo?

¿Qué quieres realmente?

  • ¿quiero más dinero?
  • ¿quiero trabajar mucho más?
  • ¿quiero más reto?

Conocerte es básico. Es lo que debería ir lo primero.

Es lo que contestara muchas preguntas que no se contestan en métodos productivos.

Seguimos.

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